lunes, 2 de agosto de 2010
Hi!
sábado, 31 de julio de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
La fortuna de Eneas
martes, 20 de julio de 2010
Catilipo, o la Política al revés
Se reanudaron las obras de la escalera mecánica de la calle Leonor de Plantagenet en Plasencia.
Se trata de un proyecto al amparo de la política de inversiones públicas para salir de la crisis. En la crisis del 29 se aplicaron las recetas de Keynes que animaban a la inversión en obras públicas que dieran trabajo a mucha gente para de esta forma estimular el consumo y con ello la economía.
En la escalera mecánica, una inversión de miles de euros, trabajan no más de diez empleados. Obviamente, en este caso, el factor trabajo va a generar poco consumo y va a tener poco impacto en la salida de la crisis.
Ah, ¿pero tú creías que la obra se hacía para generar empleo y generar consumo? Ingenuo.
En el año 2011 hay elecciones municipales y la escalera mecánica se va a presentar como un logro del actual equipo de gobierno municipal.
¿Acaso no existen necesidades en la ciudad que hubieran permitido un mayor empleo?
Política al revés: política como instrumento de imagen para los dirigentes y no política como actividad en beneficio de la polis, de los ciudadanos.
¿Dónde está la reina?
Como nos ha visto preparar las maletas para las vacaciones de verano, cuando salimos de casa con sus cosas para llevarla a la residencia pensó que ya nos íbamos todos y estaba exultante. Ya en el coche, a mitad de camino hacia la residencia empezó a sospechar, y al acercarnos noté su ansiedad cuando, erguida sobre el asiento, husmeaba el aire. Cuando entramos en la clínica noté cierta resistencia pero supongo que ella pensaba que mientras yo estuviera con ella no tenía nada que temer. Lo peor fue cuando vio al dueño: su cabeza se empequeñeció, sus orejas se plegaron hacia atrás y sus ojos parecían salirse de sus órbitas; tal era la tensión en su rostro. Sus ojos me miraban y me suplicaban que no la dejase. De algún modo me recordaba a otras despedidas dolorosas: a mí, cuando a los once años mi padre me dejó en el colegio de Coreses, en aquel mundo grande, frío y desconocido, separándome del pequeño, cálido y acogedor hogar en Tábara; a mi hija, cuando al empezar sus estudios en Salamanca, quedó sola en la rancia residencia de las monjas; o, en fin, a mi hijo cuando, al continuar sus estudios en Madrid, quedó solo en la gran ciudad.
Yo sé que en la residencia estará bien cuidada pero ella sólo entiende de nosotros y sólo quiere estar con nosotros. No se separa de nosotros: nos sigue a todas partes, incluso cuando nos movemos de una habitación a otra. Le gusta su rutina: sabe cuándo es la hora de tomar el aperitivo en el que ella recibe su ración de queso, y si tú no te acuerdas, después de comer te recuerda que hay que tomar el postre: el bizcocho o el fignuten.
¿Qué estará haciendo la reina ahora?
Catilipo, o la Política al revés
sábado, 17 de julio de 2010
El viejo moral del huerto
En el huerto detrás de la casa está el moral ya viejo. Emperador del huerto, aguarda paciente la visita ineludible de los intrusos. En él abundan ahora más las ramas secas que los brotes verdes y hay menos moras. Antes las ramas eran decididas, largas y frondosas, y escondidas bajo las hojas aparecían las moras blancas, rosadas y moras, de sangre púrpura, casi negra. El moral no ha sido cuidado, podado, dirigido y ahora sobrevive anárquico. Pero resiste, y año tras año surgen brotes de hojas nuevas. Porque la vida sigue y las generaciones (troncos y ramas) pasan. Las nuevas ramas y hojas se apoyan en el tronco viejo, pero brotan libres hacia el abierto futuro del aire.
Algo semejante a lo que le ocurre al viejo moral pasa con las sociedades. Si la sociedad no es cuidada, podada, y dirigidos sus impulsos vivos, se desarrollará sin rumbo y caerá en la anarquía, entendiendo ésta en su verdadero sentido griego: ανα-άρχή sin guía, sin orden.
Esto me viene a cuento en relación con el tema del Estatut de Catalunya. Una ley primero aprobada en el Parlament, luego ratificada mayoritariamente en referéndum por el pueblo de Cataluña y finalmente consensuada en el Parlamento español, ahora es recortada por el Tribunal Constitucional, porque no se ajusta a la Constitución española, según unos individuos en los que la misma Constitución ha depositado la facultad de decir lo que es legal y lo que no lo es.
Cataluña hizo una apuesta arriesgada a sabiendas de las consecuencias. Tesis, antítesis, síntesis. ¿Se apostó por el tope sabiendo que no se conseguiría, para al final quedarse con el máximo posible?
El problema es de democracia: ¿tiene razón la mayoría o debe ésta someterse también al dictado de la ley preestablecida por el propio pueblo: la Constitución Española?
Es obvio que existe una diferencia, histórica, cultural, lingüística catalana. ¿Forma parte la rama (Cataluña) del tronco (España)? La Constitución española fruto de la historia común de un pueblo dice que sí. La rama del pueblo catalán quiere crecer por un lado y el podador (el Estado) amarra y corta los extremos de ese brote. ¿Conseguirá el podador detener el impulso del brote y reconducirlo para que no desentone del resto del moral, o al final esa savia catalana hará caer la rama y decidirá formar su propio árbol?
En Historia lo que hoy es blanco mañana puede ser gris y pasado mañana negro. Al final, al igual que el agua de los ríos modela insistente su cauce, las personas hacen día a día su Historia. Las presas de los ríos contienen el agua en condiciones normales, pero el paso del tiempo las va desgastando y a veces las riadas se las llevan por delante.

